Los poderes ocultos
Monsieur Jacobine - 22-01-2006 22:38:14 | Categoria: Elucubraciones
No les voy a aburrir con una nueva historieta –seguro que ustedes conocen más de una si no las han vivido personalmente- sobre aceptar una oferta de internet cuya factura aparece con más desgloses de los previstos, lo que obliga a una peregrinación telefónica para aclarar el entuerto. Sí les haré partícipes de mi desazón ante la muralla que se eleva entre nosotros y los que nos gobiernan. Y no me refiero a los políticos, que al menos podemos verles las caras en los telediarios y periódicos.Habló de compañías ocultas en las nieves de las montañas burocráticas, que han hecho buena las leyendas sobre poderes paralelos que se esconden en las sombras decidiéndolo todo. Las nuevas tecnologías no acercan, diluyen. Antes para un problema telefónico podías ir a una oficina donde una persona de carne y hueso te atendía y te explicaba el asunto. Ahora tienes que hablar con una persona difusa de la que sólo conoces la voz que suena igual de aséptica que la de sus compañeros, y que te hacen sospechar que son una panda de robots. ¿En que búnker se esconde esta gente?. ¿Alguien los ha visto?.
Y así todo. Ahora se escribe a direcciones de internet. Las cada vez más devaluadas señas postales tenían rotundidad, sonaban a algo. Mandar una carta a Sagasta nº 3, por ejemplo, era garantía de que existía un edificio en la calle que llevaba el nombre de un político decimonónico. Incluso los apartados de correos, más impersonales, se sabía que tenían su sede en un edificio. Ahora, se mandan escritos a cosas como jmfgr23@XXX.com ¿De verdad llegan a algún sitio?. ¿Irán los e-mail al mismo búnker donde habitan los operadores telefónicos?. Y que decir del telsexo. Sólo hablar y fantasear con alguien intangible e imbesable que puede estar haciendo un sudoku mientras te dice lo mucho que le pones.
Lo que me da escalofríos es lo de los bancos electrónicos, esos que por teléfono e internet te lo gestionan todo, sin un amable comercial que te atienda tras su mesa dándote caramelitos mientras negocias tu hipoteca. ¿Qué rostro tienen esos bancarios y banqueros?. ¿Es su dinero tan etéreo como sus formas de trabajo?. ¿Tienen la sede en el mismo búnker de los operadores y los e-mails de las direcciones raras?. Y eso nos lleva a hacernos la gran pregunta: ¿Acabará todo así?. ¿Tendremos un gobierno escondido tras una línea de teléfono y tras una web, que nos gobernará por e-mail?. ¿Diagnosticaran los médicos del futuro a través de una voz o un escrito amparados en las nuevas tecnologías?. ¿Serán las familias del futuro gente a las que habrá que llamar para que te digan “Hola, te atiende Mario, tu primo número 23, en que puedo ayudarte?”. Y lo que es más inquietante: ¿Acabaremos nosotros como en el Rinoceronte de Ionesco siendo parte de esa comunidad oscura y diciendo robotismos a desconocidos clientes que quizás sólo buscan un poco de calor humano?.
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Beep, Beep, Beep, Beepp.
Disculpe pero por un fallo de la red, este comentarista no puede poner us opinión. Pruebe a leerla más tarde.
Gracias por seguir confiando en Suvida.com.
... Telemático
TRISKEL
Comentario de Triskel hace 3 años y 47 meses
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A mi más que la deshumanización me asusta la indefensión que produce todo esto. Hoy día es casi imposible reclamar nada cara a cara. Las oficinas son sólo para vender, nada de atención al cliente, eso queda para el teléfono y a pasarse la pelota de uno a otro para aburrir al "paciente". A la hora de contratar todo son facilidades, de los demás...hablamos por telefono ¿con un contestador automático?
Saludos, estupendo blogComentario de Lou Rouge hace 3 años y 47 meses
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¡Estimada Lou, que gozo verla por aquí!. Espero que su presencia no sea flor de un día y visite el blog más a menudo. Gracias por su apoyo.
Comentario de M.J. hace 3 años y 47 meses
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Si la Señora Lou Rouge es la Lou Rouge de las fotos, quedo rendido ante su habilidad tras la cámara.
Una vez vi lo que hacía Antonio Toledo con su guitarra y me dieron ganas de tirar la mía por la ventana (aunque la pobre no tenía culpa de nada). Otro tanto he sentido hacia mi cámara de fotos al ver las suyas.
Inclinación de cerviz. Un saludo.Comentario de Microalgo hace 3 años y 47 meses