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Monsieur Jacobine

La voz que clama desde "La montaña"

La ciudad de invierno

Para mi siempre será la ciudad de invierno. Y no porque sus calles hayan quedado fosilizadas en la estación del frío como si fuese un relato de Bradbury, sino porque M.J. siempre la visita a primeros de año. No lo hace por un ritual determinado, sino que da la casualidad que sus incursiones coinciden con las fiestas de su pueblo, de las que huye como alma que lleva el diablo y que provocan un exclusivo puente festivo muy apetecible. ¿Qué busca M.J. en la ciudad de invierno, además de cambiar de aires?.

Algo de la catetez del provinciano que va a la gran capital seguro. Una de las contradicciones de M.J es compaginar su urbanitismo a ultranza con su creciente misantropía. Le gustan las amplias y largas avenidas, el tráfago de las multitudes, que nunca son anónimas. Los sujetos que las integran sí son seres cabizbajos que corren deprisa en una ciudad donde el tiempo no llega para nada, pero el todo que forman siempre dice algo. Como la ola que forman docenas de ignotas gotas de agua. Le gusta la oferta cultural que ofrece. Una de sus mayores frustraciones es comprar la guía del ocio sólo llegar a su emblemática estación de trenes y ver que los escasos días de estancia no dan para todo lo que se quiere hacer, a pesar de ponerse horarios maratonianos. De hecho, ha adquirido el hábito de mirar todos los fines de semana la versión internaútica de la citada guía y dejarse llevar por la imaginación, visualizando su amada calle llena de cines de versión original ocupada por las colas de espectadores que esperan entrar. De hecho menos mal que están las salas en crisis, pues pasear por la avenida donde están los cines en la ciudad de invierno es un continuo esquivar las hileras de gente, un divertimento más de gran urbe de los que ofrece. Dicen que los que viven allí están amargados por la distancia y la masificación, pero los domingos parecen felices paseando por allí. Y eso que el que me cogió allí era una tarde fronteriza, que unía el frío de un invierno que se resiste a irse con la luz de una primavera que tarda este año en florecer. Pero no les importaba a los ciudadinvernícolas, que ahí estaban disfrutando de la tarde. Uno siempre pensó que es una pena que el tema musical más emblemático de la urbe fuese un pobre chotis y no hubiese un Frank Sinatra que la cantase: “I wanna be part of it, Wintertown, Wintertown”, “My kind os town Wintertown is”, “Wintertown is my Lady”.

Una de mis excursiones a la ciudad de invierno fue hace dos años. Llegué y salí como de costumbre de la estación donde compró invariablemente como acto de autobienvenida la guía del ocio. Tres semanas después esa misma estación fue brutalmente atacada golpeando en el corazón de todo un país. Y es que la ciudad de invierno es patrimonio de todos. Cualquier persona medianamente viajada ha pasado por allí en alguna ocasión y sus lugares más emblemáticos nos suenan como si fuesen las plazas principales de las localidades donde vivimos. Volví unos doce meses después que las bombas en los trenes hubiesen alcanzado también a romper la vitalidad propia de la ciudad de invierno, pero me di cuenta de que no era así. Vi en las imágenes de la televisión una imagen insólita de ella por los días de los atentados. Callada, con sus cines y teatros cerrados, abatida, con su rumor de día y de noche apagado por algo que por una vez fue más fuerte que ella. Pero me equivoqué. Las heridas están dentro, pero la ciudad de invierno seguía mostrándose desafiante ante el golpe, siendo fiel a ella misma. Me alegró saberlo. La mejor altanería ante el horror es no darles el gusto de inclinar la testuz y dejar que la pena ahogué los corazones.

Y ahora les dejo. Tengo que seguir leyendo un libro que me compré en uno de mis sitios favoritos de la ciudad de invierno. Una librería eminentemente cinematográfica donde pasar las horas muertas en completo alborozo.

Referencias

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Comentarios

  1. Yo soy de invierno. Nací justo después de Navidad y, la mayor parte de los placeres, mi cerebro los asocia con los meses más oscuros. Tal vez por eso siempre me ha gustado Wintertown, aunque Wintertown diste mucho de ser una ciudad hermosa.
    Wintertown es, sin embargo, una ciudad en la que lucir guantes y sombreros. Con tiendas totalmente absurdas en las que perderse durante horas y con encantadoras cafeterías en las que nadie te mira raro si te pones a leer un libro. Que parecen concebidas, es más, para que te pongas a leer un libro. Tiene un parque con ardillas y árboles de hoja caduca -lo que indica que Wintertown es una ciudad en la que uno nota las estaciones, y de qué manera-. Y, a pesar de la contaminación, Wintertown luce, de tanto en tanto, unos cielos espléndidos, como recién lavados.
    Para muchos, es cierto, Wintertown resulta demasiado agresiva. Como todas las ciudades con bicho rugiente en las entreñas, a veces intimida y parece muy capaz de fagocitar a quien se le ponga delante. Pero a mí me resulta estimulante el ver tanta gente, tanta variedad, tanto cambio. Sentir el rebufo del bicho rugiente cuando uno se asoma a sus tripas.
    Yo también he sido una habitual de Wintertown durante años de excursiones invernales a esa ciudad. Monsieur y servidora tenemos la desgracia de vivir en una ciudad de verano, agobiante y cateta, que parece eclosionar de junio a septiembre y después, una vez hecho el agosto, cae en picado.
    Y bueno, Wintertown no tendrá a un Sinatra. Pero yo creo que, lejos de ese chotis birrioso, la canción que uno puede escuchar en sus esquinas no es otra Corazón de neón, ¿recuerdan?

    Comentario de hermanastra hace 3 años y 45 meses

  2. Y yo soy de Abril. Más de Abril imposible.

    Madrid es una gran ciudad. Oh, sí. Visítela (claro que no se le ocurra ir en verano, tiempo en el que es un infierno), pero no ose vivir en ella después de haber paladeado, sin saberlo, el placer de otros sitios "catetos" y "provincianos", lugares hacia donde huyen los madrileños despavoridos en sus días de ocio.

    ¿Corazón de neón, oh, Trinidad? Más bien "Madrid amanece", de Hilario Camacho. Madrid amanece/ entre amorosas cadenas.../ amarga desidia/ y lágrimas ácidas.

    En fin, saben que yo no puedo ser objetivo con ella por motivos meramente personales. Discúlpenme.

    Además, Madrid me da asma. El único sitio donde una cálida primavera de mi infancia (en la que mi familia visitó a mis parientes madirleños) en el que pude respirar sin parecer un cazón recien pescado fue... el Corte Inglés. No, si encima le voy a deber la vida.

    País.

    Comentario de Microalgo hace 3 años y 45 meses

  3. Interesante la distinción entre ciudades de verano y de invierno que hace la ciudadana -valga la redundancia- Hermanastra. Uno piensa que la estación del frío siempre es más recogida, más propicia a la confidencia, a las relaciones pausadas, juntándose la gente en casas o en interiores de cafeterías en torno a bebidas calientes. Me gustan las noches de invierno cuando a tempranas horas todo queda en silencio, las calles vacías y se crea el clima adecuado para leer un buen libro o ver un buen DVD.

    En cambio el verano es ruidoso, pegajoso, todos los sitios están llenos de gente y hay que hablar a gritos. Es posible que te diviertas más en verano, pero se conoce mejor a la gente en invierno.

    Comentario de M.J. hace 3 años y 45 meses

  4. Me gusta el invierno y más el otoño, algo la primavera, y poco o nada el verano. Pero sobre todo me gustan los cambios de estación: los primeros días de solcito a finales de marzo, tener que sacar la rebeca en las noches de septiembre, disponer de días con más horas de luz a partir ya mismo... Claro que una ciudad no es su clima. No es solo su clima. De Cádiz me gusta su carácter insular, el hecho de que esté rodeada de mar y sea el azul el color que predomina en el horizonte y arriba... Me gusta la arquitectura de sus calles y el hecho de que apenas se vea suelo cuando se contempla desde una de esas preciosas torres mirador... Me emociona ver a la gente divertirse jugando en la playa... Sí, me emociona, no me pregunten por qué... Y aunque la agenda cultural es muy limitada, hay de sobra para lo que mi bolsillo puede permitirse. Tal vez echo de menos algún banco más... no de finanzas no, de los de sentarse y saludar al vecino mientras hojeas “Mercurio” o limpias tus desordenados bolsillos.

    Viajar es magnífico, pero volver a Cádiz es aun mejor. A lo peor soy una cateta y no me había dado cuenta.

    Comentario de Teodoro W. Adorno g. hace 3 años y 45 meses

  5. Disculpen la redacción y hasta las posibles faltas de horticultura... a estas horas no doy más de mí. Y hasta mañana si dios quiere.

    Comentario de Teodoro W. Adorno g. hace 3 años y 45 meses

  6. Qué faltas. Sigue usted escribiendo tan bien como siempre.

    Comentario de Microalgo hace 3 años y 45 meses

  7. Que le emocione Cániz no lo convierte a usted en un paleto, ni mucho menos. El hecho de que servidora siga residiendo entre sus murallas piratas dice mucho al respecto. Pero Cániz es -como casi toda ciudad pequeña- endogámica y chauvinista, fuera de las tres C -ya sabemos: Cádiz CF, Capilleo y Carnaval- uno no se come nada y, laboralmente, esto es un páramo. Por eso no aguanto las loas baratas. Que no son la suya, insisto. Siga usted escribiendo tan lindo.

    Comentario de hermanastra hace 3 años y 45 meses

  8. Simplemente no me parece justo calificar a Cádiz de ciudad cateta. Que los hay, por supuesto. ¿Y dice usted que en la ciudades grandes son menos? Eso sin embargo me parece más discutible, pero en fin.
    Por otro lado, ¿pueden pasarme los asiduos alguna seña de lugar B**3 en Wintertown? Gracis por anticipado

    Comentario de Teodoro W. Adorno g. hace 3 años y 45 meses

  9. A ver, ¿quien dice que Cádiz es una ciudad cateta...? a ver si voy a tener que liarme a hostias con alguien... Algunas de las mejores horas que he pasado en mi vida han sido comiendo al solecito en algunas de las terrazas del Paseo Marítimo después de una dura mañana de trabajo en el Hospital, antes de volverme a Sevilla... por cierto, como anécdota os diré que yo fuí el primer cliente que tuvo el Hotel que hay en el paseo a la altura del Hospital. Esa noche me tuve que quedar ahí por problemas con mis maquinillas y resultó que lo inauguraban, y fuí el primer cliente inscrito.

    Y Madrid... entre muchos recuerdos tengo uno que es único. Un viernes cuando el mediodía se convertía en comienzo de fin de semana nevó a la vez que estaba el sol fuera. Las dos cosas muy suaves y los copos apenas llegaban sólidos al suelo... irrepetible.

    Comentario de carrascus replicante hace 3 años y 45 meses

  10. Pues yo, yo lo digo: Cániz es una ciudad cateta, endogámica y ombliguista. O, al menos para mí, lo es. Se premia la mediocridad y la picaresca y por ello, entre otras cosas, tal vez tenga que dejar las cosas buenas que tiene este lugar: la playa (en invierno), los atardeceres, el paseo hasta el castillo, mi perro, mis queridos amigos y mi casa (con hipóteca) y largarme, a Wintertown, por ejemplo. Que el rollo de ciudad liberal y cosmopolita fue ya hace doscientos años y después abrazamos todos muy a gustito lo del vivan las caenas.
    Y un detalle curioso, en el que acabo de caer gracias a Carrascus: la primera vez que vi caer copos de nieve, fue precisamente en Wintertown, en el abril frío del año pasado.
    En fin, ¿me voy buscando padrinos?

    Comentario de hermanastra hace 3 años y 45 meses

  11. Tal vez. Pero no para batirse en duelo, sino para encontrar trabajo. Son sumamente necesarios.

    Comentario de Microalgo hace 3 años y 45 meses

  12. Yo es que ya aprovecho hasta los blogs ajenos para llevarle la contraria a Carrascus. Y es que una ciudad cateta no tiene por qué dejar de ser hermosa o digna de visitar. Vivir el año entero, como dice Mademoiselle Hermanastra, ya es harina de otro costal. De todos modos yo rompo una lanza en favor de Cádiz, ciudad culta, abierta y cosmopolita, aunque sólo sea por su festival de cine, Alcances, el lugar donde el mensaje sonoro de Novasonica se manifestó al mundo en carne mortal. "Vino a los suyos, y los suyos no le recibieron" (Jn, 1, 11)

    Comentario de Profesor Franz hace 3 años y 45 meses

  13. No estais proponiendo ninguna premisa en la que basar vuestros argumentos de que Cai es cateta que no pueda aplicarse a ninguna otra ciudad (premiar la mediocridad, cainismo, ombliguismo...), incluyendo esta Sevilla desde donde escribo o esa Winterland que tanto glosais... Hasta lo que dice Franz a favor es aplicable a todas ellas. Entonces ¿cual es la conclusión? que Cai es, ni más ni menos, que como todas las demás ciudades... pero tiene mucho arte...

    Y perdone, Hermanastra, por lo de las hostias, solo era una forma de dar rotundidad a mi postura... como una vez leí en un enorme cartel de los que ponían para concienciarnos contra la violencia de género, yo a usted "solo le pegaría besos".

    Comentario de carrascus replicante hace 3 años y 45 meses

  14. Pues sí, el legendario estilo gaditano desaparece bajo las hordas de las nuevas generaciones, educados en el canismo, en el semanasantismo y en el carnavalerismo. Pero aún hay esperanza, pues una minoría mantiene eventos como el citado Alcances como últimos baluartes de resistencia frente a esta degradación. Y estos caballeros Jedi que luchan contra el Imperio del mal no podían por menos que abrir sus puertas y sus corazones a sus hermanos hispalenses de Novasónica, otros resistentes a la estupidización a lo Mira quien baila. Demostrando que por encima de banderías provincianas, algo a los que los canis y sus epítomes son especialmente proclives por cierto, los corazones son capaces de unirse cuando les unen elevados y comunes intereses.

    Comentario de M.J. hace 3 años y 45 meses

  15. Señor Carrascus Replicante: no sabe Usted la alegría que me da encontrar a alguien que sabe expresar mejor que yo lo que quiero decir. Me adhiero a todo lo que postula, incluyendo lo de los besos a la fascinante Trinidad.

    Madrid (llamémosla por su nombre, a qué tanto anglicismo) le encanta a todos... los que no vien en ella, que por eso mismo le imaginan las maravillas que no tienen en sus propias ciudades. Pero en la distancia sólo se ven los pros. ¿Mucho cine? Sí. Pero a siete euritos la entrada (el teatro debe ser prohibitivo). Precios absurdos de pisos (alquiler: no hay quien compre). Luengos y tediosos desplazamientos. Colas para comprar un chicle. Y hay asuntos que no hemos tocado. Cádiz (hablo de lo que tengo cerca) no era segura en los años ochenta. Yo vivía en la Barriada de la Paz (cágate, lorito), y a pesar de eso nunca me sentí realmente amenazado, ni en aquella época. Madrid es una de las capitales MÁS INSEGURAS de Europa. Yo no he viajado mucho, pero de lo que he visto, ni Londres, ni París, ni Edimburgo (siempre que no pases de las doce de la noche) ni Roma (coño, parece que he viajado mucho pero no es así, lo juro) le llegan a las suelas de los zapatos en materia de inseguridad a Madrid.

    Mú bonito Madrid si no te viola un yonqui. Lo dicho: de visita.

    Comentario de Microalgo hace 3 años y 45 meses

  16. Vaya, D. Microalgo, muchísimas gracias por sus palabras. En realidad tampoco es para tanto, pero no sabe lo agradable que es que no le encuentren pegas a tus textos... ¿va tomando nota Profesor Franz...?

    Comentario de carrascus replicante hace 3 años y 45 meses

  17. Nunca había visto tantos comentarios y tan extensos.

    Comentario de lanavajaenelojo hace 3 años y 45 meses

  18. Loable Adorno: no quiero morir con la curiosidad. ¿A qué se refiere Usted con "seña del lugar B**3", citada en el post octavo de esta entrada? Estoy seguro de que si no le han respondido es porque tampoco lo han entnedido. Si no, nadie de este blog dejaría que se perdiera ese "gracias por anticipado" en el éter del silencio. Por favor, si alguien se ha coscado de lo que va la cosa, que responda (yo me declaro inepto).

    Comentario de Microalgo hace 3 años y 45 meses

  19. Hm... sí... siempre ha sido usted muy curioso... Pues BUENO, creo recordar que es la manera de expresar la potencia matemática en algún programa estadístico (tal vez BMDP ) en los tiempos en que el entorno no era tan BONITO como estos de ahora llenos de ventans que se abren y se abren y se abren y... En fin. Mi solicitud era por tanto que cualquiera de los asiduos a la ciudad de invierno acaBARA TOmando su agenda para indicarme un lugar aceptable donde descansar los huesitos un rato. ¿Sería posible?

    Comentario de Teodoro W. Adorno g. hace 3 años y 45 meses

  20. Espero que no sea tarde, Sr. Adorno, porque bitácoras ha estado fatal estos días. Yo siempre recomiendo el mismo - este de aquí , en la calle Fuencarral-. No es pretencioso ni de diseño ni leches, pero no está mal teniendo en cuenta precio, condiciones y situación.

    Comentario de hermanastra hace 3 años y 45 meses

  21. Buenísimo. Me encanta cómo ha descrito la ciudad. En realidad, la ciudad de invierno la hacemos todos: los que aguantamos lo masificadas que están las aceras, las avenidas y los transportes públicos a diario, y ustedes que vienen y probablemente son mayoría los domingos en la calle de los cines, los teatros y los musicales.

    Comentario de lanavajaenelojo hace 3 años y 45 meses

  22. Llega muy a tiempo su indicación, sí, y parece perfecto. Gracias, doña.

    Comentario de Teodoro W. Adorno g. hace 3 años y 44 meses


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