Don Leandro al poder
Monsieur Jacobine - 29-09-2006 17:12:12 | Categoria: Historiadas

Observen este perfil. Es auténticamente real. No porque su dueño aún esté en el mundo de los vivos y por tanto exista, sino porque es de un hijo de rey. Tal vez algún despistado piense que preside estas líneas el retrato de algún miembro decimonónico de la familia imperial austriaca o de la numerosa prole de la reina Victoria de Inglaterra. Uno de estos a los que se les daba el mando de un ejército o el gobierno de una ínsula en las colonias de ultramar para que se entretuviera entre cacería y cacería.
Pero no. Este señor no se ha escapado de un Manual de Historia Contemporánea se llama Leandro y si alguno de ustedes pasea por Madrid se lo puede encontrar. Hasta hace tres años, como buen hijo ilegítimo, llevaba los apellidos de su madre, Ruíz Moragas, hasta que el tribunal no sé si ahora Supremo o Constitucional –uno que manda mucho en todo caso- le reconoció el derecho a llevar los apellidos de su padre, ni más ni menos que Borbón. Su progenitor fue el rey Alfonso XIII, abuelo de nuestro actual monarca. Desde esa fecha, a sus casi 80 años –Don Leandro nació en 1929- salió de la clandestinidad y se ha convertido en un personaje pintoresco en la corte de Don Juan Carlos.
Anoche, haciendo Zapping por las teles, me encontré con varias cosas curiosas, pero todas ellas presididas por la decadencia, como en los suntuosos últimos filmes de Visconti. En una cadena se hallaba un resurrecto Jesús Hermida con sus anacrónicos cabezazos presentando un programa hecho de retales de momentos dorados de los 50 años de Televisión Española. Un pragmático espacio donde igual cabían las imágenes del 11-S que la muerte de Chanquete. En otra, un no menos resurrecto José María García conseguía mantener callado a Andreu Buenafuente mientras demostraba que la dura experiencia del cáncer pasado no ha hecho mella en su absoluta falta de humildad. Pero lo más demodé, sin duda, era un reportaje dedicado a Don Leandro. Monsieur Jacobine debe confesar que siente una gran simpatía por este personaje, a pesar de su irreductible republicanismo. Y es que piensa que las esencias de la monarquía hispana, aquella en cuyos dominios no llegó a ponerse el sol, las representa mejor este bastardo que los borbones oficiales que ocupan el trono y aledaños.
Don Leandro no solo mantiene ese físico palaciego, sino que su forma de ser demuestra la nobleza de su sangre. En algún sarao se le ha visto con capa española y siempre va hecho un pincel. Su sobrinastro e hijos se dejan fotografiar en vaqueros y bermudas, pero él ni flores. Habla un recio castellano, como Dios y la RAE mandan. De don Juan Carlos y su heredero se cuentan como gracietas los taquillos que de vez en cuando salen de sus regias bocas, pero Don Leandro seguro que no pasa de un casto ¡jolines!. En la entrevista de anoche, aparecía rígidamente sentado en un sillón deliciosamente decorado con flores de lis (¿aspirará al trono de Francia?) y con fotos de fondo de Don Alfonso XIII. ¡Que diferencia con el anodino sillón desde donde se lanzan los mensajes de Nochebuena y con la foto de la familia del rey digna de cualquier agente de seguros!. Don Leandro sí que sabe de donde viene y la tradición que corre por sus venas. Anoche decía cosas que deberían sonrojar a su familia oficiosa. Hablaba de Alfonso XIII como “Su Majestad” y “mi augusto padre”. Ya se sabe que cuando alguno de los hijos de Don Juan Carlos habla del rey se refiere a él con un funcional “el rey, mi padre”. Vergüenza debería darles. El bastardo real se queja de que a él le llaman “Don” intentando hacerle de menos, pues su título es “alteza”. Además, ha pedido le den como hijo de monarca –el hecho de que su augusto padre tuviera que salir por patas de Cartagena no parece importarle- el Toisón de Oro, que no tienen ni los hijos de Don Juan Carlos. Eso es defender la realeza. Seguramente, Don Leandro se indignará con razón al ver como los buitres de la prensa del hígado chillan a los Príncipes de Asturias llamándolos por sus nombres de pila. ¿Qué falta de respeto es esa?.
Pues eso, que da grima que un bastardo real sea el que de a los monarcas las pautas de comportamiento. Yo reivindico desde ya que Don Leandro de Borbón y Ruíz Moragas sea el próximo rey de España o lo que vaya quedando de ella. Frente a la monarquía de clase media y de Aquí hay tomate que ha impuesto su familia oficiosa, él volvería a poner la corona en el lugar que debe. Peñafiel y Ussía lo fliparían en colores. Sin duda sacaría a la Casa Real del chalecito de la Zarzuela y la llevaría de nuevo al centro de la villa y corte en el Palacio de Oriente, con dos cataplines. Volverían los bailes de palacio, los alabarderos, los desfiles en carroza y demás aparatajes del trono. Se acabarían los vaqueros y las bermudas y se daría paso a los uniformes de coronel de húsares. Adios a ese cachondeo de bodas con plebeyos y a volver a escanear el Gotha buscando herederas y herederos con un par de “von” en los apellidos. Las cosas claras y el chocolate espeso, y las monarquías, que vuelvan con gente como don Leandro a donde solían o si no que no las degraden. Que la gente siempre prefiere los originales a las fotocopias.
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Sí, hombre. Lo que Monsieur pretende es que llegue un tiparraco de éstos al trono, que abofetee a un par de periodistas ("¡Mequetrefe! ¡Caricato!") por saltarse el protocolo y que se líe a bastonazos en plena calle con un par de turistas australianos que no lo hayan reconocido y no le otorguen las debidas reverencias a su magno paso...
Así, podrá Monsieur argumentar con toda razón que ese señor es un zoquete, que su ADN no lo habilita para hacer de su capa un sayo (por muy española que sea la capa) y darle marchita a su guillotina jacobina para instaurar la tercera república. Desde el CSID (el CSIC es una tapadera) hemos descubierto su anarcomaniobra, Monsieur, y no piense ni por un momento que vamos a permitírsela.
Pero estaba bien traída, se lo reconocemos. Buen intento, Flanhagan.Comentario de Microalgo hace 3 años y 38 meses
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Pues yo estoy totalmente de acuerdo con Monsieur y su admiración por S.A.R. Don Leandro. Lástima que su avanzada edad y la espléndida salud de nuestro actual monarca jueguen en contra de su ascenso al trono que por sangre le pertenece. De todos modos se debería enderezar tan histórico entuerto otorgándole un Virreinato desde donde pueda dar lecciones de lo que supone ser un rey en el siglo XXI. Yo, por ejemplo, le haría Virrey de las Vascongadas, para que vayan aprendiendo esos separatistas lo que significa "autodeterminación" en la jerga de los descendientes del Rey Sol.
Comentario de Profesor Franz hace 3 años y 38 meses