Un lector en el autobús
Monsieur Jacobine - 13-07-2007 16:36:32 | Categoria: Escenas de la vida cotidiana
Esta mañana, en el autobús camino de la oficina del Festival, había un adolescente leyendo. No se que libro era, si novela o ensayo, si alta literatura o best seller, pero era un chico leyendo. Miré al resto del autobús y me fije en el resto de los pasajeros de su edad. Canis auténticos, utilizando la coartada del verano para lucir musculatura de gimnasio, pelados imposibles, anillos, cadenas y su habitual grosería al hablar. Me di cuenta que el chico lector al crecer se sentiría muy solo en el mundo.
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Hala, Monsieur, no sea tan negativo, hombre. Ninguno de nuestro grupo creo que esté tan sólo.
¿Sabe que hubo una época en que en mi barrio causaba admiración que pudiera ir leyendo a los sitios sin tropezar? Nadie pareció -o se atrevió a- adivinar que el verdadero mérito estaba en llegar a casa sin haber pisado ninguna de las cagadas de los perros del barrio.Comentario de M hace 2 años y 29 meses
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No se preocupe, Monsieur. Un buen libro nunca te falla. Lo malo -claro- es que tampoco te folla. No se puede tener todo.
Comentario de hermanastra hace 2 años y 29 meses
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Yo también estaba, Monsieur, reticente acerca de qué me iba a encontrar en la Universidad aquel año en que di clase de botánica. Me esperaba a una panda de cenutrios con menos fondo que plato de postre.
Pero hete acá que no. Que eran alumnos que estaban haciendo (todos ellos) dos carreras a la vez (Ciencias del Mar y Medioambientales), y que se tomaban MUY EN SERIO la cosa. Había algún desastre barra a, pero la mayoría de la gente me hacía exámenes convincentes, y alguno (barra a, sobre todo barra a) me sorprendió muy gratamente. Una chica marroquí nunca me bajó del nueve y medio (y eso que no escribía en su idioma).
Yo no sé de porcentajes. También es cierto que el de la cadena de oro de ciento setenta y tres kilates es más conspicuo, pero de los otros también los hay, aunque no vayan con el escape de la moto más agujereado que un secadero de tabaco.Comentario de Microalgo hace 2 años y 29 meses
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Yo creo que en todo caso el lector es más consciente de la soledad a la que estamos condenados, pero no más que eso. Y si me apura le diría que hasta se jacta, silenciosamente, de su insularidad.
(¿Y permite que use este medio para rogar al señor M que me envíe un mail con su nueva dirección? Remercises)Comentario de Teodoro W. Adorno gato hace 2 años y 29 meses
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Mi blog convertido en un buzón de mensajes del frente cortazarista...
Bienvenido de nuevo, señor gato, gusto en verle de nuevo por aquíComentario de M.J. hace 2 años y 29 meses
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Eso se arregla en cuanto pongan metro en Cadiz. No veas la cantidad de gente que va leyendo todo tipo de tochos, tochazos e incluso fanzines en el metro de Madrid.
:)
Aunque por aqui también se ve gente leyendo en el bus, bastante, y de diferente edad y condición. Yo misma, desde que tengo que coger el bus para ir al curro, leo más...
Un saludoComentario de Lou Rouge hace 2 años y 29 meses
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Creo que Miss Rouge sobreestima la longitud del tramo soterrado urbano en Cádiz: desde Cortadura hasta la última parda, el tren tarda menos tiempo que el que emplea en santiguarse un cura loco. Así que a no ser que uno se centre en los microcuentos de Fernández Urtasun...
De cualquier manera, es mucho más divertido (aunque Monsieur pueda cambiar el adjetivo por “deprimente”, todo depende) pegar oreja, como contaba Galeano en el transporte público de Cuba. En ciertos sitios, se puede hacer una tesis en antropología, a base de tomar el bus.
Comentario de Microalgo hace 2 años y 29 meses
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Señorita Rouge, gusto en verla aquí de nuevo surcando las dificultades de esta bitácora, que marea a veces más que orientar. Me temo que en Gades los trayectos no son lo suficientemente largos como para pasar de unas pocas páginas. Desventajas de no vivir en la gran ciudad.
Comentario de M.J. hace 2 años y 29 meses